En CEL-RAS tenemos un compromiso con el medio ambiente y la salud, hecho que nos obliga desde la Arquitectura a estar al día en temas relacionados con la eficiencia energética. Es por esto que, nuestro compañero Guillem Garcia, como experto Passivhaus del despacho, nos impartiera una jornada de formación sobre cómo proyectar viviendas pasivas en clima mediterráneo.

 Ponencia de Guillem García sobre passive house

El Estándar Passivhaus es una manera de concebir edificios de consumo energético casi nulo a través de arquitectura bioclimática, la cual maximiza las ganancias de energía procedentes del sol y proporciona un elevado confort interior para los usuarios de la vivienda.

Este Estándar nació en Alemania a finales de los años 80 y se extiendió con posterioridad por el centro de Europa, por lo que se puede afirmar que se trata de una filosofía contrastada desde hace más de un cuarto de siglo.

Dicho estándar está basado en el control de la demanda energética del edificio, en el cuidado de las condiciones de higiene que eviten la formación de condensaciones en cerramientos y carpinterías y también, en las condiciones de confort térmico para evitar cambios bruscos de temperatura entre las distintas estancias de una misma vivienda.

 

Requisitos de una vivienda Passivhaus (Fuente: www.plataforma-pep.org)

Una vez definido el concepto de manera general, cabe preguntarse: ¿Pero en qué se diferencia una vivienda Passivhaus de una vivienda construida de modo convencional? A continuación mostramos las claves para conseguir una vivienda pasiva.

  • Desde la fase de diseño de la vivienda se tienen en cuenta los conceptos de arquitectura pasiva y bioclimatismo como la mejor orientación del edificio para maximizar las ganancias energéticas solares en invierno, la inercia térmica de los sistemas constructivos que garantizan una temperatura de confort en el interior de la vivienda, o la disposición de las protecciones solares para evitar el sobrecalentamiento de las estancias en verano.

 

Características de una casa pasiva (Fuente: www.energiehaus.es)
  • También se tiene en cuenta un gran aislamiento térmico en toda la envolvente del edificio, especialmente en la cubierta, donde se recibe la mayor parte de la radiación solar en verano. Se debe garantizar la ausencia de puentes térmicos, asegurando la continuidad del aislamiento en toda la envolvente, incluso en puntos singulares como los frentes de forjado, los cajones de las persianas o la cimentación del edificio.
  • Carpinterías de altas prestaciones: con rotura de puente térmico, vidrios dobles con cámara y características especiales para el control solar en ventanas que reciben gran cantidad de luz durante el día y, con características de baja emisividad térmica en aquellas carpinterías orientadas a norte, susceptibles de perder el calor generado por el sistema de calefacción.

 

Ensayo Blower-door para comprobar la hermeticidad al aire (Fuente: www.plataforma-pep.org)
  • La hermeticidad al paso del aire es el aspecto más difícil de conseguir, ya que requiere un perfecto sellado en las uniones entre la carpintería y la fachada con materiales especialmente diseñados para estos fines. Para verificar el cumplimiento de la hermeticidad con los valores exigidos por el Estándar Passivhaus, se debe realizar un ensayo denominado Blower-Door antes de la finalización de las obras, para medir las infiltraciones de aire no deseadas en la vivienda.
  • Uno de los aspectos técnicos que más choca con nuestro estilo de vida es el sistema de ventilación que se incorpora a la vivienda ya que permite renovar el aire sin necesidad de abrir las ventanas del edificio. Esto no significa que no se puedan abrir, sino que el edificio se asegura  por sí mismo de mantener las condiciones de calidad del aire de la vivienda, evitando la entrada de contaminación, polvo o polen a través de sus filtros y creando un ambiente más higiénico en nuestra vivienda. Además este sistema incorpora un recuperador de calor, que hará que conectar la calefacción en invierno sea un hecho anecdótico en nuestro clima mediterráneo.

 

Esquema de funcionamiento del recuperador de calor (Fuente: http://www.construction21.org)

Gracias a la aplicación de todas estas medidas, se ha podido constatar en recientes estudios de casas pasivas que es posible reducir la demanda de calefacción y refrigeración entre un 70% – 90% con respecto a las viviendas convencionales.

El coste de construcción de las viviendas Passive House se estima entre un 5 – 10% superior con respecto al de una vivienda convencional, aunque el período de amortización de esta cantidad se valora, como máximo, en 10 años para recuperar esta inversión inicial.

Por todo ello, podemos decir que merece la pena realizar un esfuerzo económico inicial, puesto que se recupera en los primeros años de vida útil de la vivienda, repercutiendo en unas mejores condiciones de confort, higiene y salud de una familia.

Este Estándar sigue directrices europeas y será exigible en España a partir del 2020, con la próxima actualización del actual Código Técnico de la Edificación, por lo que cabe preguntarse: ¿Por qué no exigir viviendas más saludables y respetuosas con el medio ambiente si ya estamos capacitados para construirlas? ¡Conviene apuntarse a Passivhaus!